17 Feb Nuevas áreas caninas en Madrid: espacios para el bienestar de tu perro
Madrid vive un momento de expansión y debate en torno a las áreas caninas en Madrid. En los últimos años el Consistorio ha impulsado la creación y mejora de espacios destinados al esparcimiento de los perros, con inversiones y campañas que pretenden conciliar el uso del espacio público y el bienestar animal.
Este artículo recorre las cifras oficiales, ejemplos concretos como el Parque Roma, el equipamiento habitual, las campañas de civismo, la normativa vigente y las críticas que piden más mantenimiento y coordinación. Analizamos también los proyectos pendientes y las tendencias en municipios del entorno.
Inversión municipal y balance
Según la nota de prensa del Ayuntamiento de Madrid del 23/07/2025, el Consistorio afirma haber invertido «más de 4 millones de euros» desde 2019 en la creación y mejora de un centenar de áreas caninas distribuidas por los 21 distritos. Esa cifra refleja tanto actuaciones nuevas como remodelaciones y dotaciones de mobiliario urbano.
El balance municipal subraya la apuesta por dotar a los barrios de zonas específicas para perros, con el argumento de mejorar la convivencia y la calidad del espacio público. Al mismo tiempo, la inversión se entiende como respuesta a demandas vecinales y a la presencia creciente de animales domésticos en la ciudad.
Los datos oficiales ayudan a cuantificar el esfuerzo: más de cien áreas atendidas desde 2019 y una estrategia financiera continuada que se complementa con nuevos planes de actuación para los próximos años.
Plan y objetivos 2026‑2027
El Ayuntamiento proyectó ejecutar 38 áreas caninas en 2026 y prevé alcanzar un total de 237 espacios en 2027, según el plan integral del mandato. Para este tramo el Consistorio contempla una inversión adicional de 2,6 millones de euros, destinada a creación y mejora de instalaciones.
Estas cifras muestran una hoja de ruta clara: ampliar la red de parques caninos para acercarla a más barrios y homogeneizar el equipamiento. Alcanzar 237 áreas en 2027 implicará ritmo de obra y coordinación entre distritos para cumplir plazos y exigencias técnicas.
La planificación también busca integrar criterios de accesibilidad, seguridad y sostenibilidad, así como articular campañas de uso responsable que acompañen la apertura de nuevos espacios.
Nuevas instalaciones ya ejecutadas: ejemplo Parque Roma
Desde 2023 se han puesto en servicio 18 nuevas áreas caninas; además, hay cuatro remodelaciones pendientes de inicio en Fuencarral‑El Pardo, Hortaleza y Latina, según datos de julio de 2025. Entre las instalaciones inauguradas destaca el Parque Roma, visitado institucionalmente el 23/07/2025.
El Parque Roma cuenta con una zona de esparcimiento canino de aproximadamente 2.200 m², vallada y equipada con un circuito de entrenamiento tipo «agility» compuesto por 7 elementos (túnel, zigzag, salto, etc.). También dispone de bancos, papeleras y protecciones en farolas para prevenir daños y mejorar la seguridad.
Este ejemplo ilustra la tipología de los nuevos proyectos: espacios amplios y polivalentes pensados para el ejercicio, la socialización canina y el descanso de las personas, con un nivel de dotación superior al de áreas más antiguas.
Equipamiento y servicios estándar
Las actuaciones recientes incorporan un equipamiento estándar que incluye vallado perimetral, fuentes y bebederos adaptados, dispensadores de bolsas y papeleras, circuitos de juegos/agility, bancos y zonas de sombra. Estas dotaciones responden a necesidades tanto de higiene como de confort y seguridad.
Los bebederos adaptados y los dispensadores de bolsas facilitan el cumplimiento de las normas de limpieza; además, el vallado permite la suelta controlada de los animales en terrenos cerrados, tal como prevé la ordenanza municipal. El diseño busca minimizar el deterioro y facilitar el mantenimiento.
No obstante, la calidad del equipamiento depende de su conservación: disponer de mobiliario no basta si falta mantenimiento periódico o reposición de elementos dañados por uso o vandalismo.
Civismo y campañas de limpieza
En mayo‑junio de 2025 el Ayuntamiento desplegó la campaña «Haz tu magia» con el lema «Los excrementos caninos no son abono» en 165 puntos de los 21 distritos. La iniciativa es parte de un esfuerzo por cambiar hábitos y reducir la presencia de heces en vías y parques.
El Consistorio indica que dispone de 7.300 papeleras con dispensadores que entregan aproximadamente 108 millones de bolsas biodegradables al año, una dotación que pretende facilitar la recogida y elevar los niveles de civismo entre propietarios de mascotas.
Las campañas combinan comunicación, señalética y presencia municipal, pero su eficacia depende de la aceptación ciudadana y de sanciones efectivas cuando se incumplen las normas.
Normativa, horarios y convivencia
La Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de los Animales permite la suelta en zonas acotadas, lo que legitima el uso de las áreas caninas para el libre movimiento de perros bajo responsabilidad de sus dueños. Fuera de estas zonas, los parques suelen tener franjas horarias para la suelta: en varias fuentes prácticas se indican horarios similares a invierno ≈19:00, 10:00 y verano ≈20:00, 10:00.
La normativa impone además obligaciones: identificación, control y la obligación de que los animales calificados como potencialmente peligrosos lleven siempre correa y bozal. Estas reglas buscan equilibrar la libertad de los animales con la seguridad y la convivencia ciudadana.
La educación y la inspección son complementos necesarios: sin control y sin responsabilidad individual, los horarios y las normas pierden eficacia, afectando a la convivencia en parques y barrios.
Mantenimiento, quejas y diagnóstico
Un reportaje de El País publicado el 13/09/2025 recoge que organizaciones y vecinos denuncian que muchas áreas caninas están en mal estado: vallas rotas, falta de papeleras, charcos persistentes y presencia de heces. Estas quejas ponen el foco en carencias de mantenimiento y en la necesidad de una relación o censo actualizado de instalaciones.
La existencia de áreas bien diseñadas no sustituye la gestión continua: reparación de cerramientos, vaciado de papeleras, drenaje y reposición de elementos de juego son tareas recurrentes que exigen presupuesto y planificación. Cuando el mantenimiento falla, se deteriora la percepción pública y el uso responsable.
Además, asociaciones y vecinos reclaman datos más accesibles y actualizados sobre el estado de cada área canina para priorizar rehabilitaciones y garantizar que la inversión municipal se traduzca en espacios funcionales.
Rehabilitaciones, actuaciones pendientes y perspectivas
El Ayuntamiento, en su comunicado de julio de 2025, mencionó proyectos pendientes como el Lineal de Montecarmelo (Fuencarral‑El Pardo), Cerro Almodóvar (Latina), el parque Alcalde José Luis Álvarez y Álvarez (Hortaleza) y la tercera fase de Las Cruces (Carabanchel/Latina). Estas actuaciones forman parte de la hoja de ruta para ampliar y mejorar la red de áreas caninas.
Lograrlo requerirá coordinar obras, mantener partidas presupuestarias y combinar inauguraciones con planes de mantenimiento sostenibles. El objetivo es que no sólo aumente el número de espacios, sino que todos funcionen con criterios homogéneos de calidad y limpieza.
En la visita institucional del 23/07/2025, Carabante resumió el enfoque: «son un compromiso con los barrios y con la mejora del espacio público, respondiendo a las demandas de los vecinos y favoreciendo la convivencia y el uso responsable de los espacios comunes». Esa visión marca la intención política, que ahora necesita traducción operativa.
Tendencias regionales y herramientas de control
En 2024 y 2025 varios municipios del área metropolitana (Alcalá de Henares, Leganés, Tres Cantos, entre otros) reforzaron controles sobre excrementos, llegando incluso a usar ADN canino para identificar infractores y aplicar sanciones. Esta tendencia apunta a una mayor fiscalización y al uso de tecnologías en la gestión urbana.
El empleo de ADN como herramienta sancionadora es polémico pero demuestra que las administraciones buscan soluciones para problemas persistentes de limpieza y civismo. Las medidas tecnológicas pueden complementar campañas informativas y el refuerzo de inspecciones municipales.
Para Madrid, la experiencia metropolitana ofrece lecciones: combinar incentivos, educación, equipamiento y control puede mejorar resultados, siempre respetando garantías y transparencia en el uso de datos biológicos.
En la ciudad de Madrid, el censo municipal actualizado a 31/12/2024 y publicado en el portal de datos abiertos (actualizado el 05/03/2025) registró 323.175 perros y 174.251 gatos. Estas cifras subrayan la magnitud de la convivencia entre personas y animales y la necesidad de infraestructuras suficientes y bien gestionadas.
El crecimiento del parque canino y las iniciativas municipales muestran una apuesta clara por atender las necesidades de las mascotas y de sus propietarios. Sin embargo, la calidad final dependerá del mantenimiento, la participación ciudadana y la capacidad de las administraciones para ejecutar y sostener los proyectos en el tiempo.
Conclusión
Las nuevas áreas caninas en Madrid representan una inversión pública relevante y una oportunidad para mejorar la convivencia en los barrios. Con más de 4 millones de euros invertidos desde 2019, proyectos previstos hasta 2027 y ejemplos como el Parque Roma, la ciudad avanza en una red de espacios para perros más amplia y mejor equipada.
Para que esta red cumpla sus objetivos es imprescindible articular mantenimiento eficaz, campañas de civismo continuas y, cuando proceda, herramientas de control y sanción. Solo así las áreas caninas en Madrid podrán ser un recurso duradero que favorezca tanto al bienestar animal como a la calidad del espacio público.
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